Quinielaczytasz strone nr 898
-Monseñor -dijo D'Artagnan-, lo que me pasó...
-Inútil, inútil -replicó el cardenal con una sonrisa que indicaba que conocía la
historia tarot tan bien como el que quería contársela-; estabais recomendado al señor de
Tréville, ¿no es así?
-Sí, monseñor, pero precisamente, en ese piłka nożna desgraciado asunto de Meung...
-Se perdió la carta -prosiguió la Eminencia-; sí, ya sé eso; pero el señor de Tréville
es un fisonomista hábil seriale telewizyjne que conoce a los hombres a primera vista, y os ha colocado
en la compañía de su cuñado, el señor des Essarts, dejándoos la esperanza de que
un poker día a otro entraríais en los mosqueteros.
-Monseñor está perfectamente informado -dijo D'Artagnan.
-Desde esa época os han pasado muchas czary cosas: os habéis paseado por detrás de
los Chartreux cierto día que más hubiera valido que estuvieseis en otra parte; luego
habéis hecho con vuestros amigos un viaje a las aguas de Forges; ellos se han
detenido en ruta, pero vos habéis continuado vuestro camino.
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