Quinielaczytasz strone nr 861
¿Estáis solo, Athos?
-¡Pardiez! ¿Quién queréis que esté en mi casa a esta hora?
-Bueno, bueno.
Y D'Artagnan se precipitó irc en la habitación de Athos.
-¡Venga, hablad! -dijo éste cerrando la puerta y echando los cerrojos para no ser
molestados-. zasady gry w pokera ¿Ha muerto el rey? ¿Habéis matado al señor cardenal? Estáis
completamente cambiado; veamos, veamos, decid, porque realmente poker me muero de
inquietud.
-Athos -dijo D'Artagnan desembarazándose de sus vestidos de mujer y apareciendo
en camisón-, preparaos kody do gier para oír una historia increíble, inaudita.
-Poneos primero esta bata -dijo el mosquetero a su amigo.
D'Artagnan se puso włoska la bata, tomando una manga por otra: ¡tan emocionado estaba
todavía!
-¿Y bien? -dijo Athos.
-Y bien -respondió D'Artagnan inclinándose hacia él oído de Athos y bajando la
voz-: Milady está marcada con una flor de lis en el hombro.
strona 860wstecz strona 862 dalej Quiniela |