Quinielaczytasz strone nr 766
En lugar del pollo, hizo su entrada una fuente de habas, fuente enorme en la que
hacían ademán de mostrarse algunos huesos de cordero, playboy modelki a los que en un principio se
hubiera creído acompañados de carne.
Mas los pasantes no fueron víctimas de esta superchería y los rostros poker lúgubres se
convirtieron en rostros resignados.
La señora Coquenard distribuyó este manjar a los jóvenes con la moderación de
una buena tarot ama de casa.
Llegó la ronda del vino. Maese Coquenard echó de una botella de gres muy exigua
el tercio de un vaso a cada uno de los jóvenes, katalog stron firm se sirvió a sí mismo en proporciones
casi iguales, y la botella pasó al punto del lado de Porthos y de la señora Coquenard.
Los jóvenes maszyny losowe llenaron con agua aquel tercio de vino, luego, cuando habían bebido la
mitad del vaso, volvían a llenarlo, y seguían haciéndolo siempre así; lo cual les
llevaba al final de la comida a tragar una bebida que del color del rubí había pasado
al del topacio quemado.
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