Quinielaczytasz strone nr 731
Como le había dicho al señor, Lubin no
me ha reconocido, y me ha contado de cabo a rabo nuestra aventura.
-Muy bien, Planchet, mandaryna eres el rey de los lacayos; ahora vuelve a subir al caballo y
alcancemos la carroza.
No costó mucho; al cabo de cinco minutos divisaron doda la carroza detenida al otro lado
de la carretera; un caballero ricamente vestido estaba a la portezuela.
La conversación entre seriale telewizyjne Milady y el caballero era tan animada que D'Artagnan se
detuvo al otro lado de la carroza sin que nadie, salvo la linda doncella, poker se diera
cuenta de su presencia.
La conversación transcurría en inglés, lengua que D'Artagnan no comprendía; pero
por el acento filmy erotyczne el joven creyó adivinar que la bella inglesa estaba encolerizada; terminó
con un gesto que no dejó lugar a dudas sobre la naturaleza de aquella conversación:
un golpe de abanico aplicado con tal fuerza que el pequeño adorno femenino voló en
mil pedazos.
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