Quinielaczytasz strone nr 681
-¡Ah! ¿Queréis reíros y probarme? -dijo D'Artagnan a quien la cólera comenzaba a
cogerle por los cabellos como Minerva liga włoska coge a Aquiles en la Ilíada.
-No, no bromeo, por todos los diablos. ¡Me hubiera gustado veros a vos! Hacía
quince días gry que no había visto un rostro humano y que estaba allí embruteciéndome
empalmando una botella tras otra.
-Esa no es teksty piosenek razón para jugar un diamante -respondió D Artagnan apretando su
mano con una crispacion nerviosa.
-Escuchad, pues, promocja stron internetowych el final: diez partes de cien pistolas cada una, en diez tiradas sin
revancha. En trece tiradas perdí todo. ¡En trece bukmacher tiradas! El número trece me ha sido
siempre fatal, era el trece del mes de julio cuando...
-¡Maldita sea! -exclamó D'Artagnan levantándose de la mesa-. La historia del día
hace olvidar la de la noche.
-Paciencia -dijo Athos- y tenía un plan.
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