Quinielaczytasz strone nr 614
-¿Cómo probaréis -continuó el jesuita sin darle tiempo a hablar que se debe echar
de menos el mundo que se ofrece a Dios? Escuchad este sportingbet dilema: Dios es Dios, y el
mundo es el diablo. Echar de menos al mundo es echar de menos al diablo; ahí
tenéis mi conclusión.
-Es la pewniaki mía también -dijo el cura.
-Pero, por favor... -dijo Aramis.
-¡Desideras diabolum, desgraciado! -exclamó el jesuita.
-¡Echa de menos al diablo! Ah, mi joven amigo -prosiguió el cura gimiendo-, no
echéis de menos al diablo, soy yo quien os lo suplica.
D'Artagnan creía texas holdem volverse idiota; le parecía estar en una casa de locos y que iba a
terminar loco como los que veía. Sólo que estaba forzado a callarse typy bukmacherskie por no
comprender nada de la lengua que se hablaba ante él.
-Pero escuchadme -prosiguió Aramis con una cortesía bajo la que comenzaba a
apuntar un poco de impaciencia-; yo no digo que eche de menos; no, yo no
pronunciaría jamás esa frase, que no sería ortodoxa.
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