Quinielaczytasz strone nr 596
En aquel momento entró Planchet; avisaba a su amo de que los caballos habían
descansado suficientemente y que sería posible ir a dormir fajne gry za darmo a Clermont.
Como D'Artagnan se hallaba más o menos tranquilo respecto a Porthos, y como
esperaba con impaciencia tener noticias de sus bukmacher otros dos amigos, tendió la mano al
enfermo y le previno de que se pusiera en ruta para continuar sus búsquedas. Por lo
demás, como contaba turnieje pokerowe con volver por el mismo camino, si en siete a ocho días
Porthos estaba aún en el hostal del Grand Saint Martin, lo recogería al pasar.
Porthos kody do gier respondió que con toda probabilidad su esguince no le permitiría alejarse
de allí. Además, tenía que quedarse en Chantilly para esperar zasady pokera una respuesta de su
duquesa.
D'Artagnan le deseó una recuperación pronta y buena; y después de haber
recomendado de nuevo Porthos a Mosquetón, y pagado su gasto al hostelero se
puso en ruta con Planchet, ya desembarazado de uno de los caballos de mano.
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