Quinielaczytasz strone nr 595
-De buena gana -dijo D'Artagnan.
Mientras Porthos y Mosquetón desayunaban con apetito de convalecientes y con
esa kody do gier cordialidad de hermanos que acerca a los hombres en la desgracia, D'Artagnan
contó cómo Aramis, herido, había sido obligado a detenerse en Crèvecceur, cómo
había dejado a Athos debatirse en Amiens entre las manos de cuatro hombres nago que lo
acusaban de monedero falso,y cómo él, D'Artagnan, se había visto obligado a pasar
por encima del vientre Gry MMORPG del conde de Wardes para llegar a Inglaterra.
Pero ahí se detuvo la confidencia de D'Artagnan; anunció solamente wróżka que a su
regreso de Gran Bretaña había traído cuatro caballos magníficos, uno para él y otro
para cada uno de sus tres compañeros; luego terminó anunciando a Porthos que el
que le estaba destinado se hallaba instalado en las cuadras del hostal.
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