Quinielaczytasz strone nr 541
Cosa extraña, que hizo temblar a D'Artagnan de la planta de los pies a la raíz de
sus cabellos, aquella suave luz, doda aquella tranquila lámpara iluminaba una escena de
desorden espantoso; uno de los cristales de la ventana estaba roto, gry stare la puerta de la
habitación había sido hundida y medio rota pendía de sus goznes; una mesa que
hubiera debido estar poker cubierta con una elegante cena yacía por tierra; frascos en
añicos, frutas aplastadas tapizaban el piso; todo en aquella bukmacher habitación daba
testimonio de una lucha violenta y desesperada; D'Artagnan creyó incluso reconocer
en medio de aquel karabiny desorden extraño trozos de vestidosy algunas manchas de sangre
maculando el mantel y las cortinas.
Se dio prisa por descender a la calle con una palpitación horrible en el corazón;
quería ver si encontraba otras huellas de violencia.
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