Quinielaczytasz strone nr 539
Acunado por esta idea, D Artagnan esperó por su parte media hora sin impaciencia
alguna, con los ojos fijos sobre aquella liga angielska casita de la que D'Artagnan percibía una parte
del techo de molduras doradas, atestiguando la elegancia del resto del apartamento.
El gry do ściągnięcia campanario de Saint-Cloud hizo sonar las diez y media.
Aquella vez, sin que D'Artagnan comprendiese por qué, un temblor recorrió seriale sus
venas. Quizá también el frío comenzaba a apoderarse de él y tornaba por una
sensación moral lo que sólo era una sensación poker zasady completamente física.
Luego le vino la idea de que había leído mal y que la cita era para las once
solamente.
Se acercó a gry logiczne la ventana, se situó en un rayo de luz, sacó la carta de su bolsillo y la
releyó; no se había equivocado, efectivamente la cita era para las diez.
Volvió a ponerse en su sitio, empezando a inquietarse por aquel silencio y aquella
soledad.
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