Quinielaczytasz strone nr 529
¡Qué
diablo! Bien merecen ese pequeño detalle por vuestra parte.
-El consejo es bueno, señor, y mañana partiré.
-¡Mañana! fajne gry za darmo ¿Y por qué no esta noche?
-Esta noche, señor, estoy retenido en Paris por un asunto indispensable.
-¡Ah, joven, joven! fotki ¿Algún amorcillo? Tened cuidado, os lo repito; fue la mujer la
que nos perdió a todos nosotros, y la que nos perderá fantastyka aún a todos nosotros.
Creedme, partid esta noche.
-¡Imposible, señor!
-¿Habéis dado vuestra palabra?
-Sí, señor.
-Entonces damenschuhe es otra cosa; pero prometedme que, si no sois muerto esta noche,
mañana partiréis.
-Os lo prometo.
-¿Necesitáis dinero?
-Tengo broń todavía cincuenta pistolas. Es todo lo que me hace falta, según pienso.
-Pero ¿vuestros compañeros?
-Pienso que no deben necesitarlo. Salimos de Paris cada uno con setenta y cinco
pistolas en nuestros bolsillos.
strona 528wstecz strona 530 dalej Quiniela |