Quinielaczytasz strone nr 501
Todo el mundo había podido notar que algo había pasado entre el rey y la reina;
pero los dos habían hablado tan bajo que, habiéndose gry online alejado todos por respeto
algunos pasos, nadie había oído nada. Los violines tocaban con toda su fuerza, pero
no los escuchaban.
El darmowe pewniaki rey salió el primero de su gabinete; iba en traje de caza de los más elegantes y
Monsieur y los otros señores iban vestidos como poker él. Era el traje que mejor llevaba el
rey, y así vestido parecía verdaderamente el primer gentilhombre de su reino.
El cardenal gry online se acercó al rey y le entregó una caja. El rey la abrió y encontró en ella
dos herretes de diamantes.
-¿Qué quiere decir esto? typy meczy -preguntó al cardenal.
-Nada -respondió éste-. Sólo que si la reina tiene los herretes, cosa que dudo,
contadlos, Sire, y si no encontráis más que diez, preguntad a Su Majestad quién
puede haberle robado los dos herretes que hay ahí.
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