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-¡Oh, Dios mío! ¡Es preciso, pues, que yo ponga mi vida, mi honor, mi reputación en
vuestras manos!
-¡Sí, sí, señora, lo es, y yo salvaré mandaryna todo esto!
-Pero ¿cómo? Decídmelo al menos.
-Mi marido ha sido puesto en libertad hace tres días; aún no he tenido tiempo de
volverlo a ver. broń Es un hombre bueno y honesto que no tiene odio ni amor por nadie.
Hará lo que yo quiera; partirá a una orden mía, sin saber lo que lleva, y entregará virgin la
carta de Vuestra Majestad, sin saber siquiera que es de Vuestra Majestad, al
destinatario que se le indique.
La reina tomó las dos manos typy de la joven en un arrebato apasionado, la miró como
para leer en el fondo de su corazón, y al no ver más que sinceridad en sus bellos ojos
la fotki abrazó tiernamente.
-¡Haz eso -exclamó-, y me habrás salvado la vida, habrás salvado mi honor!
-¡Oh! No exageréis el servicio que yo tengo la dicha de haceros; yo no tengo que
salvar de nada a Vuestra Majestad, que es solamente víctima de pérfidas
conspiraciones.

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