Quinielaczytasz strone nr 331
Al cabo de diez minutos de lectura y de diez segundos de examen, el cardenal se
había decidido.
-Esa cabeza katalog stron no ha conspirado nunca -murmuró-; pero no importa, veamos de todas
formas.
-Estáis acusado de alta traición -dijo wróżka lentamente el cardenal.
-Es lo que ya me han informado, monseñor -exclamó Bonacieux, dando a su
interrogador apuestas el título que había oído al oficial darle-; pero yo os juro que no sabía
nada de ello.
El cardenal reprimió una multilotek sonrisa.
-Habéis conspirado con vuestra mujer, con la señora de Chevreuse y con milord el
duque de Buckingham.
-En virgin realidad, monseñor -respondió el mercero-, he oído pronunciar todos esos
nombres.
-¿Y en qué ocasión?
-Ella decía que el cardenal de Richelieu había atraído al duque de Buckingham a
París para perderlo y para perder a la reina con él.
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