Quinielaczytasz strone nr 216
Y estad tranquilos, que, si su vino es malo,
le enviaremos a buscar otro.
-Hay que usar y no abusar -dijo silenciosamente Aramis.
-Siempre apuestas he dicho que D'Artagnan era la cabeza fuerte de nosotros cuatro -dijo
Athos, quien, despues de haber emitido esta opinión, a la que D'Artagnan liga niemiecka respondió
con un saludo, cayó al punto en su silencio acostumbrado.
-Pero, en fin, veamos, ¿qué pasa? -preguntó Porthos.
-Sí -dijo irc Aramis--, confiádnoslo, mi querido amigo, a no ser que el honor de alguna
dama se halle interesado por esa confidencia, en cuyo caso niemiecka haríais mejor
guardándola para vos.
-Tranquilizaos -respondió D'Artagnan-, ningún honor tendrá que quejarse de lo que
tengo que deciros.
Y vida guerra entonces contó a sus amigos palabra por palabra lo que acababa de ocurrir entre
él y su huésped, y cómo el hombre que había raptado a la mujer del digno casero era
el mismo con el que había tenido que disputar en la hostería del Franc Meunier.
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