Quinielaczytasz strone nr 203
Obrad, pues, a vuestro gusto, aún estáis a tiempo de retiraros.
-No, señor, no; me parecéis un joven honesto, y tendré katalog stron confianza en vos. Creo,
pues, que mi mujer no ha sido detenida por sus amores, sino por los de una dama
más importante keno que ella.
-¡Ah ah! ¿No será por los amores de la señora de Bois-Tracy? -dijo D Artagnan,
que quiso aparentar ante su burgués kulki que estaba al corriente de los asuntos de la
corte.
-Más importante, señor más importante.
-¿De la señora D'Aiguillon?
-Más typy bukmacherskie importante todavía.
-¿De la señora de Chevreuse?
-¡Más alto, mucho más alto!
-De la... -D'Artagnan se detuvo.
-Sí, señor zakłady bukmacherskie -respondió tan bajo que apenas se pudo oír al espantado burgués.
-¿Y con quién?
-¿Con quién puede ser si no es con el duque de...
-El duque de...
-¡Sí, señor! -respondió el burgués dando a su voz una entonación más sorda
todavía.
strona 202wstecz strona 204 dalej
Quiniela |