Quinielaczytasz strone nr 181
Un viejo proverbio dice: «A tal amo, tal criado.» Pasemos, pues, del criado de Athos
al criado de Porthos, de Grimaud a Mosquetón.
Mosquetón pozycjonowanie era un normando a quien su amo había cambiado el pacífico nombre de
Boniface por el infinitamente más sonoro y belicoso de Mosquetón. bet and win Había entrado al
servicio de Porthos a condición de ser vestido y alojado solamente, pero de modo
magnífico; no exigía más que gry dos horas diarias para consagrarlas a una industria que
debía bastarle a satisfacer sus demás necesidades. Porthos había aceptado gry logiczne download el trato:
la cosa iba de maravilla. Hacía cortar para Mosquetón jubones de sus vestidos viejos
y de sus capas de repuesto, y gracias mirc a un sastre muy inteligente que le ponía sus
pingajos como nuevos dándoles la vuelta, y de cuya mujer se sospechaba que quería
hacer descender a Porthos de sus costumbres aristocráticas, Mosquetón hacía muy
buena figura detrás de su amo.
strona 180wstecz strona 182 dalej
Quiniela |