Quinielaczytasz strone nr 1606
-¡Bueno! -dijo el rey, mirando su péndola-. Bueno, y ahora que son ya las ocho y
media, retiraos; porque, ya os lo liga polska he dicho, espero a alguien a las nueve. Gracias por
vuestra adhesión, señores. Puedo contar con ella, ¿no es cierto?
-¡Oh, nago Sire! -exclamaron a una los cuatro compañeros-. Nos haríamos cortar en
trozos por Vuestra Majestad.
-Bien, bien, pero stare gry permaneced enteros; es mejor, y me seréis más útiles. Tréville
-añadió el rey a media voz mientras los otros se retiraban-, zasady gry w pokera como no tenéis plaza en
los mosqueteros y como, además, para entrar en ese cuerpo hemos decidido que
había que hacer piosenek teksty un noviciado, colocad a ese joven en la compañía de los guardias
del señor Des Essarts, vuestro cuñado. ¡Ah, pardiez, Tréville! Me regocijo con la
mueca que va a hacer el cardenal; estará furioso, pero me da lo mismo; estoy en mi
derecho.
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