Quinielaczytasz strone nr 1596
Veamos, decid, confesad francamente de qué le acusáis.
-No, Sire, pero digo que se equivoca; digo que ha katalog stron www sido mal informado; digo que se
ha apresurado a acusar a los mosqueteros de Vuestra Majestad, para con los que mirc es
injusto, y que no ha ido a sacar sus informes de buena fuente.
-La acusación viene del señor de La Trémouille, mistrzów del duque mismo. ¿Qué
respondéis a eso?
-Podría responder, Sire, que está demasiado interesado en la cuestión apuestas para ser un
testigo imparcial; pero lejos de eso, Sire, tengo al duque por un gentilhombre, y me
remito a él, erotyczne pero con una condición, Sire.
-¿Cuál?
-Que Vuestra Majestad le haga venir, le interrogue pero por sí misma, frente a
frente, sin testigos, y que yo vea a Vuestra Majestad tan pronto como haya recibido al
duque.
-¡Claro que sí! -dijo el rey-.
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