Quinielaczytasz strone nr 1595
Decid, ¿vais a negar
todo esto?
-¿Y quién os ha hecho ese hermoso relato, Sire? -preguntó tranquilamente el señor
de Tréville.
-¿Quién darmowe gry me ha hecho ese hermoso relato, señor? ¿Y quién queréis que sea, si no
aquel que vela cuando yo duermo, que trabaja cuando angielska yo me divierto, que lleva todo
dentro y fuera del reino, tanto en Francia como en Europa?
-Su majestad quiere hablar de Dios, totoliga sin duda -dijo el señor de Tréville-, porque no
conozco más que a Dios que esté por encima de Su Majestad.
-No, señor; me karabiny refiero al sostén del Estado, a mi único servidor, a mi único amigo,
al señor cardenal.
-Su eminencia no es Su Santidad, seriale telewizyjne Sire.
-¿Qué queréis decir con eso, señor?
-Que no hay nadie más que el papa que sea infalible, y que esa infalibilidad no se
extiende a los cardenales.
-¿Queréis decir que me engaña, queréis decir que me traiciona? Entonces le
acusáis.
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