quiniela

strona 1335
strona 1345
strona 1355
strona 1365
strona 1375
strona 1385
strona 1395
strona 1405
strona 1415


Quiniela

czytasz strone nr 1545


Lamento no haberos participado antes esta
circunstancia.
-Señor -dijo D'Artagnan inclinándose de nuevo-, sois realmente de una gry strategiczne cortesía por
la que no os puedo quedar más reconocido.
-Me dejáis confuso -respondió Athos con su aire de gentilhombre-; hablemos komunikatory pues
de otra cosa, os lo suplico, a menos que esto os resulte desagradable. ¡Por todos los
diablos! ¡Qué daño me habéis hecho! pistolety El hombro me arde...
-Si permitierais... -dijo D'Artagnan con timidez.
-¿Qué, señor?
-Tengo un bálsamo milagroso para las heridas, virgin un bálsamo que me viene de mi
madre, y que yo mismo he probado.
-¿Y?
-Pues que estoy seguro de que en menos de tres días este poker bálsamo os curará y al
cabo de los tres días, cuando estéis curado, señor, sera para mí siempre un gran
honor ser vuestro hombre.
D'Artagnan dijo estas palabras con una simplicidad que hacía honor a su cortesía,
sin atentar en modo alguno contra su valor.

strona 1544wstecz
strona 1546 dalej

Quiniela