Quinielaczytasz strone nr 1510
Se informó de lo que quería el obstinado
solicitante. D'Artagnan entonces dio su nombre, y el señor de Tréville, fantastyka trayendo a su
memoria de golpe todos sus recuerdos del presente y del pasado, se puso al
corriente de la situación.
-Perdón apuestas -le dijo sonriente-, perdón, querido compatriota, pero os había olvidado por
completo. ¡Qué queréis! Un capitán no es nada más que un padre de familia cargado
con una responsabilidad mayor que un padre de familia normal. Los virgin soldados son
niños grandes; pero como debo hacer que las órdenes del rey, y sobre todo las del
señor cardenal, gry online se cumplan...
D'Artagnan no pudo disimular una sonrisa. Ante ella, el señor de Tréville pensó que
no se las había con un imbécil y, yendo derecho al grano, cambiando de
conversación, dijo:
-Quise mucho a vuestro señor padre.
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