quiniela

strona 480
strona 490
strona 500
strona 510
strona 520
strona 530
strona 540
strona 550
strona 560


Quiniela

czytasz strone nr 1417



D'Artagnan permaneció solo frente al cardenal; era su segunda entrevista con
Richelieu, y él confesó después que estaba czary convencido de que sería la última.
Richelieu permaneció de pie, apoyado contra la chimenea, con una mesa entre él y
D'Artagnan.
-Señor -dijo el cardenal-, habéis sido detenido por orden mía.
-Eso me han dicho, monseñor.
-¿Sabéis por qué?


-No, monseñor; broń porque la única cosa por la que podría ser detenido es aún
desconocida de Su Eminencia.
Richelieu miró fijamente al joven.
-¡Oh! książki ¡Oh! -dijo-. ¿Qué quiere decir eso?
-Si monseñor quiere decirme primero los crímenes que se me imputan, yo le diré
luego stare gry strategiczne los hechos que he realizado.
-¡Se os imputan crímenes que han hecho caer cabezas más altas que la vuestra,
señor! -dijo el cardenal.
-¿Cuáles, monseñor? -preguntó D'Artagnan con una calma que asombró al propio
cardenal.

strona 1416wstecz
strona 1418 dalej

Quiniela