Quinielaczytasz strone nr 139
-Y en efecto, permanció a su lado; y Vuestra Majestad tiene a un campeón tan firme
que fue él quien dio a Jussac world cup esa terrible estocada que encoleriza tanto al señor
cardenal.
-¿Fue él quien hirió a Jussac? -exclamó el rey- ¡El, gry kody un niño! Eso es imposible,
Tréville.
-Ocurrió como tengo el honor de decir a Vuestra Majestad.
-¡Jussac, uno de los kulki primeros aceros del reino!
-¡Pues bien, Sire, ha encontrado su maestro!
-Quiero ver a ese joven, Tréville, quiero gry sportowe verlo, y si se puede hacer algo, pues bien,
nosotros nos ocuparemos.
-¿Cuándo se dignará recibirlo Vuestra Majestad?
-Mañana gry do ściągnięcia a las doce, Tréville.
-¿Lo traigo solo?
-No, traedme a los cuatro juntos. Quiero darles las gracias a todos a la vez; los
hombres adictos son raros, Tréville, y hay que recompensar la adhesión.
-A las doce, Sire, estaremos en el Louvre.
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