Quinielaczytasz strone nr 1376
Athos aprovechó al momento el
permiso y la puerta se cerró tras él.
El hombre al que Athos había venido a buscar tan lejos y al que había kody encontrado
con tanto esfuerzo, lo hizo entrar en su laboratorio, donde estaba ocupado en sujetar
con alambres ruidosos huesos de un esqueleto. suczki Todo el cuerpo estaba ya ajustado:
sólo la cabeza estaba puesta sobre un mesa.
El resto del moblaje indicaba que aquél en cuya casa se angielska hallaba se ocupaba en
ciencias naturales: había tarros llenos de serpientes, etiquetados según las especies;
lagartos disecados relucían broń como esmeraldas talladas en grandes marcos de madera
negra; en fin, botes de hierbas silvestres, odoríferas y sin duda dotadas de virtudes
desconocidas karty tarota al vulgo, estaban pegadas al techo y bajaban por las esquinas del
cuarto.
Athos lanzó una ojeada fría a indiferente sobre todos estos objetos que acabamos
de describir y, a invitación de aquel al que venía a buscar, se sentó a su lado.
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