Quinielaczytasz strone nr 1335
-Pero esos cuatro hombres deben estar en este momento en el asedio de La
Rochelle.
-Eso creía como vos; pero una carta playboy modelki que la señora Bonacieux ha recibido de la
señora de Chevreuse, y que ha cometido la imprudencia de comunicarme, me lleva bukmacher a
creer que por el contrario estos cuatro hombres están de camino y vienen a
llevársela.
-¡Diablos! ¿Qué hacer?
-¿Qué znane nago os ha dicho el cardenal a mi respecto?
-Que reciba vuestros partes escritos o verbales, que vuelva al puesto, y cuando él
sepa lo que habéis hecho, pensará en lo que debéis hacer.
-¿Debo entonces quedarme aquî? -preguntó Milady.
-Aquí o czary en los alrededores.
-¿No podéis llevarme con vos?
-No, la orden es formal; en los alrededores del campamento podríais ser
reconocida, y vuestra presencia, como comprenderéis, comprometería a Su
Eminencia, sobre todo después de lo que acaba de pasar allá.
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