Quinielaczytasz strone nr 1320
Incluso aquí no hablemos así de él; todas mis desgracias
proceden de haber dicho más o rlenos lo que vos acabáis de decir, online poker delante de una
mujer a quien yo creía amiga mía y que me ha traicionado. Y vos, ¿sois también vos
víctima de una traición?
-No gry -dijo la novicia-, sino de mi desvelo por una mujer a la que yo quería, por quien
hubiera dado mi vida, por la que aún stare gry la daría.
-Y que os ha abandonado, ¿no es eso?
-He sido lo bastante injusta para creerlo, pero desde hace dos o tres katalog stron días he
obtenido prueba de lo contrario, y se lo agradezco a Dios; me habría costado creer
que me había olvidado. Pero vos, señora -continuó la novicia- me parece que estáis
libre, y que si quisierais huir, no dependería más que de vos.
-¿Dónde queréis que vaya sin amigos, sin dinero, en una parte de Francia que no
conozco, adonde no he venido nunca?.
strona 1319wstecz strona 1321 dalej Quiniela |