Quinielaczytasz strone nr 1309
Milady, por el contrario, estaba muy al corriente de todas las intrigas aristocráticas,
en medio de las cuales había vivido constantemente desde hacía cinco bukmacher o seis años;
se puso, pues, a entretener a la buena abadesa con las prácticas mundanas de la
corte de Francia, mezcladas a las devociones extremadas del rey, fodbold le hizo la crónica
escandalosa de los señores y las damas de la corte, que la abadesa conocía
perfectamente de nombre, tocó de refilón los amores de la reina liga angielska y de Buckingham,
hablando mucho para que se hablase poco.
Mas la abadesa se contentó con escuchar todo y sonreír sin responder. Sin
embargo, como Milady książki vio que este género de relato le divertía mucho, continuó; sólo
que hizo recaer la conversación sobre el cardenal.
Pero se hallaba en apuros: ignoraba si fantasy la abadesa era realista o cardenalista: se
mantuvo en un punto medio prudente; pero la abadesa, por su parte, se mantuvo en
una reserva más prudente aún, contentándose con hacer una profunda inclinación de
cabeza todas las veces que la viajera pronunciaba el nombre de Su Eminencia.
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