Quinielaczytasz strone nr 1207
-No quiero prometer -dijo Milady- porque nadie más que yo respeta el juramento y,
si prometiera, tendría que cumplirlo.
-¡Pues gry logiczne download bien! -dijo Felton-. Comprometeos sólo hasta el momento en que me volváis
a ver. Si cuando me hayáis vuelto a ver persistís doda aún, ¡pues bien!, entonces seréis
libre, y yo mismo os daré el arma que me habéis pedido.
-¡De acuerdo! -dijo Milady-. Esperaré gry logiczne por vos.
-Juradlo.
-Lo juro por nuestro Dios. ¿Estáis contento?
-Bien -dijo Felton-; hasta esta noche.
Y se precipitó fuera bambapoker del cuarto, volvió a cerrar la puerta y esperó fuera, con el
espontón del soldado en la mano, como si hubiera montado la guardia słowa piosenek en su lugar.
Una vez vuelto el soldado, Felton le devolvió el arma.
Entonces, a través del postigo al que se había acercado, Milady vio al joven
persignarse con un fervor delirante a irse por el corredor con un transporte de alegría.
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