Quinielaczytasz strone nr 1157
-Ir a buscar a un médico -dijo-, ¿para qué? Esos señores declararon ayer que mi
mal era una comedia; sin duda ocurriría lo mismo hoy; porque zakłady sportowe desde ayer noche han
tenido tiempo de avisar al doctor.
-Entonces -dijo Felton impacientado-, decid vos misma, señora, qué tratamiento
queréis mmorrpg seguir.
-¿Lo sé yo acaso? ¡Dios mío! Siento que sufro, eso es todo; me den lo que me den,
poco me importa.
-Id a buscar a lord de Winter -dijo wróżka Felton cansado de aquellas quejas eternas.
-¡Oh, no, no! -exclamó Milady-. No señor, no lo llaméis, os lo ruego; estoy bien, no
necesito nada, piłka no lo llaméis.
Puso una vehemencia tan prodigiosa, una elocuencia tan arrebatadora en esta
exclamación, que Felton, arrobado, dio algunos pasos jenny frost dentro de la habitación.
«Está emocionado», pensó Milady.
-Sin embargo, señora -dijo Felton-, si sufrís realmente se enviará a buscar un
médico, y si nos engañáis, pues bien, entonces tanto peor para vos, pero al menos
por nuestra parte no tendremos nada que reprocharnos.
strona 1156wstecz strona 1158 dalej
Quiniela |