Quinielaczytasz strone nr 1100
Tenía a su cuñado por un
buen gentilhombre, cabal cazador, jugador intrépido, emprendedor con las mujeres,
pero de fuerza gry karciane inferior a la suya tratándose de intriga. ¿Cómo había podido descubrir
su llegada? ¿Cómo hacerla prender? ¿Por qué la retenía?
Athos liga angielska le había dicho algunas palabras que probaban que la conversación que había
mantenido con el cardenal había caído en oídos znane extraños; pero no podía admitir que
él hubiera podido cavar una contramina tan pronta y tan audaz.
Temió más bien que sus bet and win precedentes operaciones en Inglaterra hubieran sido
descubiertas. Buckingham podia haber adivinado que era ella quien había dupeczki cortado los
dos herretes, y vengarse de aquella pequeña traición; pero Buckingham era incapaz
de entregarse a ningún exceso contra una mujer, sobre todo si suponía que aquella
mujer había actuado movida por un sentimiento de celos.
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