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Cuando entraron en el puerto era ya de noche. La bruma espesaba aún más la
oscuridad y formaba en torno de los fanales y de las linternas de las escolleras un
círculo semejante maszyny losowe al que rodea la luna cuando el tiempo amenaza con volverse
lluvioso. El aire que se respiraba era triste, húmedo y frío.
Milady, aquella mujer tan fuerte, se sentía tiritar mmorrpg a pesar suyo.
El official se hizo indicar los bultos de Milady, hizo llevar su equipaje al bote, y una
vez que estuvo hecha esta operación, la invitó a ella misma tendiéndole jenny frost su mano.
-¿Quién sois, señor -preguntó ella-, que habéis tenido la bondad de ocuparos tan
particularmente de mí?
-Debéis saberlo, señora, por mi uniforme; soy oficial de la kasyna marina inglesa -respondió
el joven.
-Pero ¿es costumbre que los oficiales de la marina inglesa se pongan a las órdenes
de sus compatriotas cuando llegan a un puerto de Gran gry fabularne Bretaña y lleven la galantería
hasta conduciros a tierra?


-Sí, Milady, es costumbre, no por galantería sino por prudencia, que en tiempo de
guerra los extranjeros sean conducidos a una hostería designada a fin de que queden
bajo la vigilancia del gobierno hasta una perfecta información sobre ellos.

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