Quinielaczytasz strone nr 1015
Seremos atacados o no lo
seremos. Si no lo somos, tendremos todo el tiempo para hablar, y nadie nos oirá,
porque respondo gry strategiczne de que los muros de este bastión no tienen orejas; si lo somos,
hablaremos de nuestros asuntos al mismo tiempo, y además, fotki al defendernos, nos
cubrimos de gloria. Ya veis que todo es beneficio.
-Sí -dijo D'Artagnan-, pero indudablemente pescaremos znane nago alguna bala.
-Vaya, querido -dijo Athos-, ya sabéis vos que las balas más de temer no son las
del enemigo.
-Pero me parece słowa piosenek que para semejante expedición habríamos debido al menos traer
nuestros mosquetes.
-Sois un necio, amigo Porthos; ¿para qué typy bukmacherskie cargar con un peso inútil?
-No me parece inútil frente al enemigo un buen mosquete de calibre, doce
cartuchos y un cebador.
-Pero bueno -dijo Athos-, ¿no habéis oído lo que ha dicho D'Artagnan?
-¿Qué ha dicho D'Artagnan? -preguntó Porthos.
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